LA RUEDA DEL DESTINO

La rueda del destino gira y gira
no para de girar,
somos títeres en sus manos,
hoy estamos aquí, mañana allí,
nada puede presagiarse,
nada puede intuirse a cabalidad,
son los sueños meros espejismos
que por lo general mueren
a edad muy prematura,
no confundamos las cosas,
hay alguien que manda más,
que decide por nosotros
y puede conducirnos
a triste fatalidad.
La rueda del destino gira y gira,
nos lleva por caminos inimaginados,
nos pone a mil pruebas,
nos impone variados personajes,
algunos ionescos otros kafkianos,
no quisiera someterme cual oveja,
pero ya está claro hay un destino
trazado con claridad
y hemos de vivirlo queramos o no,
Edipo es digno ejemplo,
no es posible cortar cadenas,
no es posible corregir lo que viene,
sólo hay que vivirlo de la mejor manera.


















Benjamín Rivera dijo
Hola, lindo poema, el giro de la vida esasí, saludos cordiales.
25 Febrero 2012 | 05:40 AM