HAY

Hay voces que ya no quisiera escuchar,
palabras que hieren mi alma y alteran mi quietud,
el enemigo ataca sin piedad, maldice y ofende,
las joyas se opacan y las ventanas se sellan,
el viento murmura ella ya no puede más
y las mariposas le invitan a volar más allá,
es difícil enfrentar la vida con tanta espada,
es difícil ganar batallas cuando tu amor es el enemigo.
Hay nombres de los que no quisiera saber,
causan dolor e inquietan al corazón,
mi madre me dijo cuidate del mentiroso y del traidor,
también del materialista y del belicoso,
evita lacras que te harán perder el control,
los peores son los agresivos con la mano y palabra,
abren heridas, roban la esperanza y crean confusión.
Hay hombres que son como piedras,
insensibles, descalificadores y machistas,
podría mencionar unos cuantos,
aparecen en nuestras pesadillas y la flor marchitan,
construyen círculos de pesar y puentes de espinas,
torturan el alma y asesinan la ilusión,
prometen amor para toda la vida
y muy pronto descubres que su palabra no tiene valor.









argivo dijo
Cuánto dolor en este poema. UN abrazo. Argivo
18 Agosto 2011 | 11:27 PM