FE

Mi juventud careció de fe,
no creía en Dios
porque lo percibía como injusto.
Con los estudios universitarios,
el enfoque científico se fortaleció
crecí sin Dios y con ley terrena.
El aprendizaje fue doloroso,
mientras recorría los caminos
entendí que había una fuerza superior,
aparentemente invisible a nuestros sentidos,
Dios se hizo presente de diferentes formas
y comencé los estudios esotéricos,
con inquietud buscaba respuestas,
los típicos cuestionamientos existenciales,
comprendí que hay círculos energéticos
de luces y de sombras,
de vida y de muerte,
y que debemos elegir.














Benjamín Rivera Valdés dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... una poesía que se puede decir que el de arriba mueve montañas y a las personas, Buen poema, saludos, adios...
22 Febrero 2009 | 02:19 AM