NO SER

Infancia atrapada,
inquieta y vacilante,
sensación de luz que se apaga,
y de vuelo intermitente.
Aves muy negras
presagian tormenta.
Amanecer que anochece
y luna que se vuelve eterna,
cielo estrellado que se escapa
y nubes sombrías que lloran.
En el altar
el sacerdote bendice a los fieles
y en el confesionario me niega la luz,
sombra delirante que conduce al no ser
y extravío mi rumbo sin saber.
Sola y sin Dios, dudo de todo
y maldigo a quien me dio la vida
sin preguntar si yo quería.














argivo dijo
Lasd creencias se pierdem cuando la vida nos nieg las respuestas, i no las hay. Sólo el vacio. Una nada inasible.
Saludos. Argivo
1 Octubre 2008 | 05:08 AM