GIROS
Sigue la senda, no te desvíes,
ten clara la meta y no vaciles,
respeta la línea, no modifiques el ángulo,
cuidado con los giros,
el precio muy caro podrías pagar.
El rosa y el púrpura eran tus colores,
de pronto todo se ensombreció,
diste el giro prohibido,
el teléfono sonó y todo palideció,
tu sentencia habías firmado.
Tu ángel de la guarda te avisó,
con mucha seguridad te alertó,
pero el giro ya habías dado,
tu razón se nubló, tu oído se apagó,
tu boca se cerró y tu ala se quebró.
Giro que fue mortal,
desconozco el tiempo de condena,
pero el plazo no será corto,
tal vez la muerte te salve
y libere del mal.











argivo dijo
Un poema aleccionante...a veces nos torcemos...se quiebra el ala...nos condenan...salto al abismo.
Todos los besos. argivo.
30 Julio 2008 | 03:40 AM