EL DOLOR
Se adentra en el alma,
aprieta el corazón
y lo penetra cual daga,
así es el dolor
tibio y lacerante,
amarga la boca
y seca la garganta,
sin herida a la vista
deja surco de angustia
y cortes de desesperanza,
hay un vacío que se agiganta,
se apodera de todo
e impulsa a la caída,
las piernas tiemblan,
los brazos se debilitan
y los pies no pueden dar el paso,
el dolor impide el progreso,
adormece los sentidos
y retiene el pensamiento,
desvía la mirada
y la fija en un solo punto.



















Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... lindo y hermoso poema... te invito a que visites mi blog porque a parte del artículo que publiqué anoche publiqué otro el sábado y te mando un memé... para que lo veas... nos vemos, adios...
28 Enero 2008 | 04:06