DEAN REED EN EL RECUERDO
DEAN REED EN EL RECUERDO
El recuerdo de un artista defensor de los ideales más altruistas y los principios más admirables de paz y justicia social.
Podrán criticarlo por su calidad musical, pero nadie podrá negar que tuvo conciencia social, y eso es lo que a mí me importa!!!
El cantante del amor
(extractos)
Dean Cyril Reed nació el 22 de septiembre de 1938 en el pueblo de Wheat Ridge, "la capital mundial de los claveles", según la inscripción a la entrada del pueblo situado a pocos kilómetros de Denver, en el estado de Colorado, muy cerca de las espléndidas Montañas Rocosas.
"El episodio quizás más notable es cuando él, frente al consulado norteamericano (estadounidense) lavó una bandera norteamericana como una señal de protesta por las intervenciones de Estados Unidos en Vietnam.
Dean Reed, cantante que causó furor en pleno auge de la Nueva Ola Chilena y cuya historia será retratada en el documental titulado "El Elvis rojo", debe su apodo a su simpatía por la causa socialista y el éxito que logró en Europa Oriental. Con constantes viajes a Chile y convertido en un ídolo de masas, su vida cambió para siempre a fines de los años sesenta, tras visitar una población marginal de Santiago.
De ahí en adelante su creciente conciencia social le haría participar de la campaña de Salvador Allende, hacer amistad con los exponentes de la Nueva Canción Chilena e incluso efectuar acciones de protesta,
Residente de Alemania Oriental, Dean Reed conoció de lejos los alcances del Golpe de 1973, que llegó mientras él mientras triunfaba en Europa del Este.
De todas formas apoyó económicamente algunas acciones de la resistencia chilena, y hasta viajó personalmente a Chile en 1983, para participar en algunas acciones de protesta, que le significaron la expulsión.
Se enfrentó a las dictaduras, al gobierno de su propio país y fue encarcelado en cinco de esos países incluido el propio. Llenó estadios con capacidad para decenas de miles de personas en 32 países, cantó para Noriega, Arafat y los pueblos originarios de Chile. Cantó en Cuba y en Tashkent. Y escribió, dirigió y protagonizó varias películas, desde "spaghetti-westerns" hasta dramas antiamericanos rodados en Rumania. Cuando el rock'n'roll estaba prohibido en Rusia, él lo llevó a una juventud sedienta que pagaba fortunas en el mercado negro por malísimas copias de copias en casete de los discos de los Beatles.
"La gente pone siempre etiquetas a todo el mundo", escribió una vez. "Yo no acepto etiquetas. En mis comienzos en Hollywood, aunque cantaba baladas y country además de rock, me etiquetaron como cantante de rock. En Sudamérica, cuando fui más activo políticamente, me llamaron cantante de protesta. El ser humano tiene muchos lados y no debe ser etiquetado. Sólo hay dos tipos de cantantes, los buenos y los malos. Y el público debe decidir a cual de esos dos grupos uno pertenece. Si me tienen que poner una etiqueta llámenme el cantante del amor... Hay muchas clases de amor: por un niño, por una madre, por un paseo en el bosque, por una carrera en moto... amor romántico y también el amor por los principios e ideales que rigen nuestra vida. Un artista no sólo puede hablar de todo sino que debe hablar de todo, si es un verdadero artista. No es contradictorio cantar un día temas pop o rock y al siguiente canciones políticas en un mítin solidario. Tan media verdad es cantar canciones de amor como canciones políticas y uno no debe limitarse, como artista, ni limitar al público. Un cantante debe llegar al público más numeroso posible y con sus canciones no sólo debe darles valor sino también entretenimiento".
Fueran cuales fuesen las causas de su muerte, una cosa es cierta: Dean nunca renunció a su pasaporte americano ni a su nacionalidad. Gritó a cuantos quisieron oírle que no era un traidor sino un patriota y que no era la gente en América, sino el sistema, el que estaba "enfermo". Para los extremistas fue un traidor, para otros simplemente un fraude, mediocre como músico, como actor y como director. Para muchos millones de muchos países, un rebelde y valiente defensor de los ideales más altruistas y los principios más admirables de paz y justicia social. Fue, sin duda, un personaje extraordinario y su vida una experiencia tan fascinante como, al final, trágica.














Rosana dijo
Un artista no sólo puede hablar de todo sino que debe hablar de todo, si es un verdadero artista
Gracias Lau , no conocia todas estas facetas de DEAN REED
Realmente un compromiso como pocos lo asumen
un saludo amiga y gracias por este post
1 Diciembre 2007 | 08:52 PM