EMPRESARIO DE LA POBREZA
Explotador por naturaleza,
acomodado por excelencia,
empresario de la pobreza.
Tus arcas llenas con el sudor de otro,
la injusticia es tu diaria oración,
no respetas al padre, tampoco al hijo,
abusas sin compasión.
El dólar y la economía
son tu única misión.
Mutilas la esperanza de la familia
y anulas al trabajador,
te apoya el político ladrón
y el gobernante traidor.
Domingo de iglesia y rezo
contradicen tu posición.
Naciste en cuna de oro
y nunca supiste de aflicción,
una estrella guía tus pasos
y en tu mano un látigo cazador.
Las leyes están hechas a tu favor
confeccionadas por un dictador
y mantenidas por la nueva administración.
Vacaciones en Cancún o Miami
a costa del esfuerzo del trabajador,
y de sus hijos sacrificados,
pagas sueldos miserables
y te desplazas en un mercedes benz,
muy confortable y muy veloz,
último modelo, sin duda el mejor.
De huelga ni hablar
porque los despides sin vacilar.
Te desprecio y descalifico
por ser como eres
explotador profesional,
inconsciente y saqueador.
Nada te conmueve,
ni te hace pensar.
Mejora los sueldos,
trata con justicia e igualdad,
respeta al trabajador,
concédele una oportunidad,
reduce tu ganancia,
es tanta, que más allá de la tumba
no podrás disfrutar.
Gánate el cielo,
así te alejarás del infierno.
















Rosana dijo
¿ y si llegara a pasarles lo que describe mi amigo?
Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted.
No piden limosnas, no...
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.
No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.
¿Quiere que les diga que el señor salió...?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita...?"
Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.
Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios, se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.
¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?"
Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.
Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé...
Le dejo con los caballeros
y entiéndase usted...
Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame...
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado.
18 Noviembre 2007 | 03:52 PM