A VÍCTOR JARA

Víctor Jara, un cantor de su pueblo, un idealista que a través de su música buscó forjar un espíritu de lucha por la justicia y la libertad del ser humano, en realidad, por un mundo mejor. Sin embargo, en el camino se encontró con el poder de la violencia, los militares le temen a las palabras, porque superan la fuerza de una maldita bala...por eso lo acallaron, lo asesinaron...Víctor ha trascendido en el tiempo y el espacio...seguirá vigente siempre.
El día 11 de septiembre de 1973, durante el golpe militar, Víctor Jara fue detenido junto a un grupo de profesores y alumnos que se encontraban en la Universidad Técnica del Estado. Luego de su aprehensión, fue trasladado al Estadio Chile. En 1990 la Comisión Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile.
En su poema final se puede advertir lo que vivió encerrado en el Estadio Chile convertido en ese momento en un centro de detención, tortura y muerte:
Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿ Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país ?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fabricas.
¡ Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura !
Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltó al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.
¡ Qué espanto causa el rostro del fascismo !
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo
¿ Es este el mundo que creaste, dios mío ?
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo ?
en estas cuatro murallas solo existe un numero
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.
Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.
¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente
¡Canto que mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento...














leymorhar dijo
Lo importante es expresarte de acuerdo a tus auténticos sentimientos, emociones que son propias, que le has dado paso de acuerdo a tus vibraciones, producto de aquellos estímulos tanto internos como externos que en ti se manifiestan, Así, en este caso cuando te refieres a Victor Jara extraordinario cantaautor, héroe de una dictadura que en luto a Chile, te has dejado llevar por esa emoción que la sientes, y que solo tu sabes cuán inmensa es, desde luego, se te agradece el hecho de haberte expresado, produciendo estímulos que se que muchos te agradecerán este homenaje al gran Victor que sabrá apreciarte de adopnde este, creo muy especialmente en tu templo interno , que con tus manos le manifestaras, escribieras e hicieras este homenaje. Simplemente te reccuerdo que eres transitoria y aprovecha al máximo la oportunidad que se te da. Siempre para adelante...
Ciao...
16 Septiembre 2007 | 02:23 AM